Para los que año con año esperamos con ansias uno de los festivales de música más importantes, el pasado viernes 17 de abril dio inicio la edición número 10 del Coachella Music and Arts Festival en los campos del Empire Polo Fields en medio del desierto de Indio, California. Con temperaturas no tan cálidas como en años anteriores, (sólo un poco, hablo de 3 o 5 grados menos) iniciamos la travesía por el festival alrededor de la una de la tarde.
Arts in field, by Karh Villavicencio.
De aquí que hicimos un recorrido básico por el lugar, la ubicación de dónde hacer refill de agua, baños, instalaciones de arte nuevas, conseguir el librito de los set times, entre otras cosas, entramos en acción hasta las 2 de la tarde con The Aggrolites, en el Mojave tent. Bueno para haber sido el primer grupo que veíamos de la enorme lista de los tres días en coachella. De ahí con Cage the Elephant (recomendado), Molotov y The Black Keys en el main stage. Nos aventamos un recorrido por todo el campo para llegar hasta el Sahara Tent y escuchar lo que el dueto de pop-rock inglés The Ting Tings ofrecerían en este festival. De ahí a esperar a Crystal Castles, y por supuesto al excelente set y show visual de Ghostland Observatory, que desde mi punto de vista, (estarán de acuerdo conmigo o no) fue lo mejor del viernes en cuanto a música electrónica se refiere. Silversun Pickups, se lucieron en el Outdoor Theater. Regresamos al Main stage, y alcanzámos a ver a un Morrissey muy acabado, desganado, con poca actitud musical arriba del stage. Por fin llegó la hora de escuchar al majestuoso Sir Paul McCartney. No tengo palabras para describir lo que sentí esa noche al escuchar a un Beatle sobre el escenario. Desde “Hey Jude”, “Yesterday”, “Can’t buy me love”, “Live and let die”, “Something”, “Eleanor Rigby”, una de mis favoritas de todos los tiempos “A day in the life”, “Black bird”, entre muchas otras excelentes canciones interpretó esa noche McCartney, las cuales han convertido a The Beatles, en los grandes de la música.
Sahara Tent, by Antonio Cabral.
El día dos inició tranquilo, pero electrónico con Para One, Surkin, Amanda Palmer, seguimos con la buena vibra de Michael Franti and Spearhead en el main stage, y para desbocarnos, nos fuimos con The BloodyBeetroots en el Sahara Tent. Buena fiesta, buena música, por poco nos quedamos con los headphones de uno de ellos, pero fallamos en el salto. El objetivo era ir a escuchar a Thievery Corporation al finalizar con the bloodybeetroots, pero cuando salieron a tocar Travis&DJAM, no pudimos resistir y nos quedamos todo el set, bastante bueno, que hasta llevaron a Warren G y subió al escenario a cantar uno de sus éxitos noventeros. M.I.A. fue la siguiente, Band of Horses (excelente grupo), Chemical Brothers con su DJ set y para cerrar el segundo día de fiesta en Coachella, nada más y nada menos que con MSTRKRFT en el Sahara Tent.
Ettiene De Crécy @ Sahara Tent, by Karh Villavicencio.
Tercer día, y todo más tranquilo. Con el cansancio encima, las desveladas, el calor, el resfriado, tratamos de seguir de pie para gozar el último día del festival. A Friendly Fires les quedo pequeño el escenario del Gobi tent, convocaron a demasiada gente, pero muy buen sonido, música, voz. Alcanzamos los últimos quince minutos de Shepard Fairey, mientras esperábamos a BusyP en el sahara tent. A Sebastien Tellier, vale la pena darle un tiempo para escucharlo, pero sobre todo en vivo, muy bueno. Si no vemos a Perry Farrell en un coachella, es como sino hubieramos ido, y en el 2009 no fue la excepción, con el mismo proyecto del año pasado, su esposa bailando sobre el escenario, un guitarrista, percusionista y una laptop. Pero es Perry Farrell, todo es perdonado y permitido para él. Continuamos con Lupe Fiasco, Yeah Yeah Yeahs, The Cure, Public Enemy, Christopher Lawrence.
Y para cerrar el último día del festival, nos quedamos en el Sahara Tent para esperar el cubo y la música del francés Ettiene De Crécy, que para ser sinceros, fueron más grandes las expectativas y la emoción de conocer de cerca ese cubo tridimensional, que lo que vi esa noche ahí. La música, debe reconocerse, muy buena, con estilo propio; me sigo quedando con la pirámide de Daft Punk del 2006. Pero, dejando de lado todo esto, por supuesto que con tres días de sol y de buena música, quedamos completamente satisfechos, agotados, una que otra resfriada, pero no doblamos las manos, y nos dejamos llevar por la adrenalina, la vibra y la excelente música que podemos encontrar todos los años en este festival de Coachella. Esperemos que el próximo logre superar este, y los anteriores. (pero mis favoritos siguen siendo Coachella 2008 y 2006)
































































April 26th, 2009 at 10:50 AM
Saludos toño, tengo años queriendo ir a Coachella y por una u otra razón no voy, que chingón que pudieras ir, no quito el dedo del renglón e iré algún año, espero no estar muy viejo entonces para ello jeje. Ah! y esperemos que el resfriado que te agarró no sea una gripa porcina :s